Fernando Cavenaghi lleva 14 goles en esta temporada.
Para MuyFutbol
Los partidos de verano no tienen una gran importancia en cuanto a la preparación de los equipos para afrontar las competencias oficiales. Sin embargo, muchas veces inciden en varios aspectos. En los cuatro partidos que jugó River en el verano, Fernando Cavenaghi no pudo convertir goles y algunos comenzaron a decir por lo bajo que estaba con la pólvora mojada y encendían una pequeña alarma de atención a este caso.
Sin embargo, el Torito es un goleador de raza y despejó todo tipo de dudas: A los 13 minutos de la primera parte del encuentro 1 a 1 ante Almirante Brown, abrió el marcador cuando recibió un gran pase del Chori Domínguez, y la picó ante la salida del arquero César Monasterio. Golazo de goleador. Además, con el tanto convertido en Isidro Casanova alcanzó a Víctor Piriz Alvez en la tabla de goleadores con catorce goles.
El gol de Cavenaghi:
Se sabe que el ex Inter de Porto Alegre es un delantero de garantía cuando está en la cancha. De hecho, llegó a los 85 goles en la Primera del club y se ubicó entre los primeros 15 goleadores de la historia del Millo superando a Jota Jota López y Leopoldo Luque, que tienen 84. Si convierte diez veces más, alcanzará la décima cuarta posición junto a un tal Ramón Díaz. Si su deseo de continuar en Núñez por varios años hasta retirarse se termina cumpliendo, probable se coloque entre los artilleros legendarios que vistieron la banda roja.
Fue lo más positivo de la tarde para un River que por momentos intentó jugar, y en otros le toco sufrir por errores defensivos. Otra cuestión rescatable es que siempre fue a buscar el partido y no se resignó en ningún momento. De hecho, sobre el final del encuentro se quemaron todos los cartuchos cuando en la cancha estaban Cavenaghi, Ríos, Bou y el Keko Villalva. Este último, pretendido por All Boys, volvió a jugar después de un buen tiempo y tuvo apariciones interesantes. ¿No sería mejor que se quede?
En la mayoría de los casos, cuando un entrenador no logra buenos resultados en Boca o en River, sus carreras bajan algunos escalones y les cuesta volver a tomar el gran protagonismo que significa estar en un grande. De esos casos hay miles. Por el lado del Xeneize, se puede mencionar a Miguel Brindisi, Jorge Benítez, y Carlos Ischia, y por el lado del Millonario, a Néstor Gorosito, Angel Cappa, y ni hablar Jota Jota López.
Pero a estos nombres, se le suman algunas excepciones que se engrandecieron luego de haberles ido mal deportivamente en los dos clubes más importantes de la Argentina. Los directores técnicos citados son justamente dos extranjeros: El uruguayo Óscar Washington Tabárez y el chileno Manuel Pellegrini. Ambos se fueron insultados de las instituciones y luego repuntaron notoriamente con el correr de los años.
¿Qué tienen en común Tabárez y Pellegrini? La similitud más relevante es que ambos supieron ser campeones en la Argentina. El ‘Maestro’ consiguió con Boca el Apertura y la Copa Master de 1992, mientras que el ‘Ingeniero’ obtuvo con River el Clausura 2003. Sin embargo, el último recuerdo de cada uno para sus respectivos hinchas no es el mejor…
Tabárez volvió a Boca en 2002 tras la salida de Carlos Bianchi, y tenía como objetivo seguir el exitoso ciclo que había producido el Virrey. Un desafío para nada fácil. Lamentablemente para el entrenador charrúa, las cosas no se dieron de la mejor manera: En el primer semestre, perdió la Copa Libertadores y el torneo Clausura (que encima ganó River con un 3 a 0 incluido –vaselina de Rojas mediante- en la Bombonera por la sexta fecha). En los últimos seis meses de ese año, no pudo hacer frente en la primera edición de la Copa Sudamericana (eliminado rápidamente a manos de Gimnasia de la Plata) y tampoco le pudo arrebatar el Apertura al Independiente del Tolo Gallego. Luego de esto, se fue de la institución y se produjo el retorno de Bianchi al banco de suplentes.
Por el lado de Pellegrini, arribó a Núñez a mitad de 2002 luego de un exitoso ciclo en San Lorenzo (dos títulos, entre ellos la Mercosur 2001 que significó el primer título internacional de la historia del Ciclón) y de que José María Aguilar decidiera insólitamente no renovarle el contrato a Ramón Díaz. El chileno coincidió un semestre con Tabárez y en el único Superclásico que se enfrentaron ganó Boca por 2 a 1 en el Monumental con los recordados goles de Marcelo Delgado. River terminó tercero en el Apertura 2002 y fue eliminado por Racing en la Copa Sudamericana. Las cosas no habían empezado bien…
En 2003, fueron más las malas que las buenas: El Millo ganó el Clausura 2003 brindando un gran fútbol gracias a figuras como Andrés D’alessandro, Eduardo Coudet, Estaban Fuertes y Fernando Cavenaghi. Sin embargo, en ese semestre Boca ganó la Copa Libertadores (con Bianchi como DT) y en cierto punto opacó el logro de Pellegrini, ya que el objetivo principal de River era ganar el certamen continental. En la otra mitad del año, se dio la despedida: Un pobrísimo Apertura 2003 (donde Boca fue campeón), un 0-2 durísimo contra Boca en Núñez –el recordado gol de Pedro Iarley-, y la derrota con Cienciano en la final de la Sudamericana. ¿Algo más? Sí, los boquenses ganaron la Intercontinental tras vencer al Milan en los penales. La situación de Pellegrini se hizo insostenible y renunció a su cargo.
¿Qué fueron de sus vidas después de esto? Tabárez estuvo cuatro años alejado de la profesión y recién retomó la conducción técnica en 2006. Allí fue cuando se hizo cargo de la selección uruguaya por segunda vez en su carrera (la primera había sido entre 1988-1990). Al momento de asumir, jamás hubiera imaginado todo lo que iba a pasar.
El primer gran objetivo de Uruguay era clasificar al Mundial de Sudáfrica 2010. El camino fue duro, al igual que para todas las selecciones, y recién el equipo pudo respirar aliviado tras ganarle el repechaje a Costa Rica. De hecho, los charrúas fueron los últimos en clasificar a la cita mundialista. Lógicamente, no llegaban como favoritos ni mucho menos con sensaciones de ser una revelación, a pesar de la gran jerarquía individual que había en el plantel gracias a jugadores como Diego Forlán y Luis Suárez, dos delanteros de clase mundial y que llevan años en Europa.
El camino de la Celeste en tierras africanas no fue fácil en ningún momento. En la fase de grupos, debió luchar en el denominado “grupo de la muerte” que conformó junto a Francia, el anfitrión Sudáfrica, y México, con quien terminó clasificando a octavos de final. En dicha instancia, eliminó a Corea del Sur, y en cuartos dejó afuera por penales a Ghana desatando una locura en el país sudamericano por volver a estar entre los primeros cuatro mejores del mundo después de cuarenta años. En semifinales se terminó el sueño al perder ante Holanda, y el partido por el tercer puesto se lo quedó Alemania. De todos modos, el cuarto lugar conseguido por Uruguay era un logro importantísimo para una selección que la luchó siempre.
El proyecto del ‘Maestro’ ya llevaba varios años de trabajo y de a poco iba mostrando sus frutos. La gran cosecha llegó en la Copa América del año pasado disputada en la Argentina. Con un juego aguerrido y mucho sacrificio, llegó a la final ante Paraguay, a la cual goleó por 3 a 0. En el camino hacia el título, los charrúas se habían impuesto a la Albiceleste en los cuartos de final, luego del 1-1 en los 120 minutos y el posterior triunfo en los penales.
La final ante Paraguay:
Más allá que Tabárez siempre sumó grandes logros como la Copa Libertadores 1987 con Peñarol o haber sido subcampeón de la Copa América de 1989 con su selección, el último (mal) paso por Boca dejaba incógnitas sobre cómo seguiría su camino. Sin embargo, hoy está entre los mejores entrenadores del planeta.
Pellegrini siguió dirigiendo clubes pero dando el salto a Europa. Unos meses después de su salida de River, llegó al Villarreal de España para la temporada 2004/05. El Submarino Amarillo no es un conjunto español con gran historia, algo que justamente el Ingeniero logró hacer allí. En su primer año, ganó la Copa Intertoto para clasificar a la Copa UEFA (hoy en día la Europa League), en la cual llegó hasta cuartos de final, mientras que en la Liga española logró el tercer puesto consiguiendo el acceso por primera vez en la historia a la Champions League 2005/06. En ese torneo, fue donde se lució Juan Román Riquelme, en un recordado equipo en el que había otros argentinos como Gonzalo Rodríguez y Juan Pablo Sorín, y el uruguayo Diego Forlán. El equipo llegó hasta las semifinales, donde quedó eliminado por el Arsenal inglés. Aunque todo lo producido fue estupendo, teniendo en cuenta que era un equipo debutante en la competición.
El ‘Ingeniero’ siguió haciendo historia con el Villarreal, y en la temporada 2007/08 se terminó de convertir en ídolo cuando sale subcampeón con 71 puntos, a diez unidades del campeón Real Madrid, lo que derivó en un nuevo boleto hacia la Champions League 2008/09. Mucho se había debatido sobre si podría repetir lo mismo que había hecho tres años atrás cuando Riquelme era el eje conductor, ya que el técnico se peleó con el enganche y lo terminó relegando del plantel (ahí se produjo el retorno de Román a Boca en 2007). Sin embargo, el ex DT de River no sufrió su ausencia y depositó al equipo español en los cuartos de final, sin poder alcanzar esta vez las semis pero redondeando una participación más que notable (su verdugo fue otra vez el Arsenal).
Presentación de Pellegrini en el Real Madrid:
Tras esa temporada, comienza a vivir su máximo hito como técnico cuando el Real Madrid lo contrata para dirigir a un equipo que había incorporado a varias estrellas, entre ellas a Cristiano Ronaldo y a Kaka’. Hizo una Liga histórica desde lo estadístico alcanzando los 96 puntos, pero no pudo alzarse con el título que terminó siendo del Barcelona. Para colmo, quedó eliminado tempranamente de la Copa del Rey ante un débil Alcorcón y solamente pudo llevar al Merengue hacia los octavos de final de la Champions, quedando afuera contra el Lyon. No haber conseguido ningún título derivó a que el presidente Florentino Pérez lo echara luego de su primer año. Sin embargo, analizándolo fríamente, su trabajo fue bueno.
Desde fines de 2010 se encuentra dirigiendo al Málaga, que se convirtió en tu tercer equipo en España y Europa. No cuenta con un plantel para pelear grandes cosas, a pesar de contar con algunos nombres importantes como Martín Demichelis, Julio Baptista y Ruud Van Nistelrooy. Pero Pellegrini se mantiene firme en el Viejo Continente.
Tanto un entrenador como el otro, supieron reponerse de sus malos pasos por Boca y River, respectivamente. Hoy en día, son técnicos con una importante cotización y que pudieron, por méritos propios, volver a ser vistos en la elite del fútbol, después que sus vidas dejaron de ser parte de los grandes de la Argentina.
Cavenaghi, Domínguez y Trezeguet conformarán el tridente ofensivo para ascender.
Para MuyFutbol
Así fue como definió el presidente Daniel Passarella al objetivo que tiene River Plate para este semestre que se viene. Es algo lógico teniendo en cuenta que es la primera temporada de la historia en la cual el equipo no pertenece a Primera División desde los comienzos del profesionalismo. Por ahora, la tabla marca que los dirigidos por Matías Almeyda están segundos en la B Nacional, a tan solo dos unidades del líder Instituto. ¿Los Millonarios tienen plantel para ascender? ¿Se usaron bien los cupos para los refuerzos? Cuestiones para repasar.
Mucha gente piensa que River tiene mejores jugadores en la actualidad que en su último año en Primera. En algunos puntos, no quedan dudas. Con las llegadas de Fernando Cavenaghi y Alejandro Domínguez, los de Núñez lograron consolidar una dupla de calidad que pocos clubes tienen en el fútbol argentino por la calidad que brinda el Chori y los goles (que tanto se extrañaban) que aporta el Torito. Quizás ambos no tenían la chance de ser adecuadamente reemplazados cuando les tocaba estar afuera porque los relevos no rendían como se esperaba. Más allá de algunas actuaciones discretas de Andrés Ríos, el resto de los delanteros (Funes Mori, Bou, Villalva) jugó muy poco y no tuvo la posibilidad de destacarse.
Entonces, Almeyda pidió un delantero y la dirigencia respondió con un nombre de peso: David Trezeguet. El franco argentino, campeón del mundo con Francia en 1998, hizo ruido en el actual mercado de pases y los hinchas esperan ansiosos su debut con la banda roja. Algunos dudan sobre la condición física del atacante de 34 años, que viene de jugar en el Baniyas SC de los Emiratos Árabes Unidos, donde no jugó demasiado y solo permaneció cinco meses. Más allá de eso, en los papeles no deja de ser una incorporación ‘estrella’ para River y el fútbol local. El tiempo dirá si su llegada fue un acierto o no. “Esta experiencia puede ser muy importante para el final de mi carrera y no lo pensé dos veces. Soy hincha de River, me gusta el desafio de este momento”, expresó David en su presentación.
Quedaba solo un lugar para traer otro futbolista (a partir de ahora, solo se pueden incorporar dos futbolistas a mitad de temporada cuando antes el máximo era cuatro cupos) y sonaron varios nombres para llegar a la institución. Finalmente, el elegido fue un viejo conocido como Leonardo Ponzio. El volante de casi 30 años se había marchado a principios de 2009 para regresar a Zaragoza, donde había jugado antes de llegar a River en el 2007. Ahí estuvo durante los últimos tres años para luego volver. “Me abrieron las puertas de uno de los clubes más grandes del mundo y eso hizo que volviera”, manifestó el ex Newell’s.
¿Será Ponzio el volante central titular? Será el entrenador quien decida, pero el puesto parece estar bien cubierto por una de las joyitas del plantel como Ezequiel Cirigliano. El 5 titular de la selección argentina sub 20 es seguido por clubes importantes de Europa y se terminó convirtiendo en una pieza clave para la “Revolución”. Además, en la plantilla están Martín Aguirre, Cristian Ledesma, y Nicolás Domingo, tres mediocampistas que pueden suplir a ‘Ciri’, Desde ese lado, da la sensación que el arribo de Ponzio no era necesario. Sin embargo, es importante porque ya sabe lo que es ponerse la camiseta (salió campeón en el Clausura 2008 con Simeone en el banco), y es un hombre polifuncional dentro de la cancha y se lo puede utilizar en otros puestos, ya sea como lateral o volante por derecha. Incluso, alguna vez cuando Passarella era el DT, lo llegó a utilizar como marcador de punta izquierdo. Por eso, termina siendo una variante que suma.
Con el resto de las posiciones no habría dudas. En la defensa, Luciano Abecasis seguiría como lateral por derecha (salvo que se utilice línea de 3), Jonatan Maidana y Ramiro Funes Mori serán los zagueros. Mientras que el ex Banfield finalmente se quedó, el Mellizo se ganó el puesto luego de un par de buenas actuaciones y se vio favorecido por las idas de Alexis Ferrero, Agustin Alayes y Adalberto Román. Por su parte, el lateral izquierdo es del uruguayo Juan Manuel Díaz. En el centro de la cancha, Carlos Sánchez sería el volante derecho y el juvenil Lucas Ocampos, gran revelación del anterior semestre y también observado desde Europa, el izquierdo. Mientras que arriba, ya está todo aclarado: Arrancarán Domínguez (más retrasado) junto a Cavenaghi y Trezeguet.
La única incógnita se plantea en el arco: ¿Sigue Leandro Chichizola o es el turno de Daniel Vega? En el debut veraniego ante Estudiantes, el elegido fue el Indio, quien no desentonó y solo tuvo participación en la Copa Argentina, cuando River le ganó al Defensores de Belgrano del Burrito Ortega por 1 a 0, mientras que en todo el campeonato atajó Chichi. Pero Almeyda fue claro en su momento cuando manifestó que él había optado por Vega, pero justo antes del debut en la B Nacional ante Chacarita, sufrió una lesión que le impidió atajar por varias fechas. Luego de eso, el Pelado le respetó el lugar a Chichizola, quien convenció en líneas generales pero también sembró algunas dudas, en especial en el choque ante Boca Unidos, cuando los correntinos ganaron por 1 a 0 tras una mala salida del joven guardameta. Será cuestión de días para saber quien estará finalmente bajo los tres palos en el retorno del campeonato ante Almirante Brown el 4 de febrero.
Mientras tanto, el Millo sigue realizando la pretemporada en el predio de Ezeiza. Aún le restan algunos amistosos, entre ellos los dos con Boca el 25 y 29 de este mes, para luego sí mentalizarse de lleno en el objetivo que tiene todo Núñez para junio: El ascenso impostergable.
Se termina un año que estuvo marcado por millones de cosas. Cuando uno tiene la copa en la mano para brindar junto a la familia, se le cruzan por la cabeza algunos objetivos que tiene en mente para los meses venideros.
Arrancó el 2011 y sabía que era el último año que cursaba periodismo deportivo y que una buena chance de trabajo relacionada a mi carrera estaba latente. El día a día nunca es fácil, aunque siempre está el ignorante de turno que denigra el esfuerzo que haces. Con convicciones, sigo para adelante. El año de estudio fue brillante, salvo por un paso que puede darse dentro de poco para finalizar el camino comenzado apenas me egresé de la secundaria.
Por otra parte, se consiguió lo esperado y fui contratado como pasante por un año en Clarín Zonales. Entré justo en la creación del famoso Deportivo Sur, tan anhelado por los deportistas sureños por la suma difusión que logramos transmitir sobre los ocurrido entre los amantes del deporte que lo ejercen de manera amateur pero con una pasión más que profesional.
El 26 de diciembre, hace poquito, nos informaron que por algunos cambios en cuanto a Papel Prensa, el suplemento debía cerrarse. El 27 del mismo mes fue su última edición. Una gran pérdida que arrastra un cambio nuevo al cual habrá que aceptar. Me quedan algunos meses de pasante, simplemente me queda seguir aprendiendo y disfrutando, claro está. Siempre me enseñaron (y también aconsejo) que hay que hacer lo que te gusta, sino se hace todo muy demandante.
Hay cosas que mejorar y quedan algunas cuentas pendientes para el 2012. Cada cierre de año viene bien para renovar energías y comenzar proyectos con otras ganas. Cada día me gusta más lo que hago. Siento que me estoy adaptando bastante a la profesión de periodista. Es cuestión de tiempo para llegar a lo que uno espera. Mientras tanto, aprovechar las oportunidades que se presentan.
Les agradezco a la familia, amigos y gente cercana que siempre está para dar su apoyo. Son importantes para mantener en alto el ánimo personal. Se fue el 2011. Brindo por un año nuevo que lo supere ampliamente.
El Millonario escribió las páginas más oscuras de su historia en este 2011. El descenso marcó la peor mancha de un club que es reconocido por mucha gente como el más grande de la Argentina.
River sufrió en junio el primer descenso de su historia.
Para Rock and Ball
Cuando empezaba la pretemporada de enero 2011, el por aquel entonces plantel de Jota Jota López estaba fuera de la Promoción y con mucho optimismo para alejar a los fantasmas rápidamente. A pesar que solo se había incorporado a Fabián Bordagaray y que el entrenador y el presidente Daniel Passarella habían echado a Ariel Ortega, el último gran ídolo, del plantel, los hinchas estaban expectantes y con mucha confianza que la malaria quedaría cajoneada como un mal recuerdo.
El inicio del Clausura fue muy bueno. De hecho, en los primeros cuatro partidos, River, que había contado con el debut de Leandro Chichizola en el arco por la lesión de Juan Pablo Carrizo, no había recibido ningún gol en su propia valla. El buen andar continuó hasta la fecha 12, cuando la Banda le ganó a Racing 1 a 0 como visitante, lo que le permitía alejarse de los promedios, y hasta ilusionarse con pelear el campeonato.
Hasta que pasó lo impensado y llegaron las duras derrotas: 0-2 vs. All Boys en el Monumental, 0-2 vs. Boca en la Bombonera. Luego de eso, River empató un partido increíble ante San Lorenzo por 1 a 1 como local (error grave de Carrizo en el tanto azulgrana) y volvió a caer en la maldita Promoción. Los de Jota Jota López debían afrontar con el alma y el corazón los últimos cuatro cotejos de la temporada 2010/11 para no tener que poner en juego su permanencia en Primera. Insólitamente, no hubo más victorias: 0-0 vs. Olimpo, 1-1 vs. Colón, 1-1 vs. Estudiantes, 1-2 vs. Lanús. El conjunto de Bahía Blanca se terminó salvando en la última jornada y River debía jugarse su historia ante Belgrano de Córdoba en una serie de ida y vuelta.
El primer choque fue el 22 de junio en Córdoba. Aquel día se marcaron hechos que todavía dan que hablar: La estúpida mano de Román, las puteadas del Tano Pasman, y las lágrimas del DT de River en el pleno encuentro. El 2 a 0 final comenzaba a hacer saborear un gusto lapidario…
Llegó el 26 de junio. Era matar o matar. O morir. Esos días previos fueron con una concentración más que cerrada y alejada de todo contexto negativo. Almeyda, Ferrari y Román, tres titulares, se lo perdían por acumulación de tarjetas. La cancha explotaba. El marco era digno de una final más que para este tipo de instancias. Comenzó el encuentro y al toque Mariano Pavone puso el 1 a 0 (1-2 global) que encendía la ilusión. Con un tanto más, River se salvaba porque tenía ventaja deportiva por ser quien jugaba en la A. En un gran primer tiempo, parecía que al Pirata cordobés se lo comían. De hecho, uno de los penales más grandes de la historia del futbol argentino fue ignorado por el árbitro Sergio Pezzotta.
Belgrano hace historia en el Monumental.
En la segunda mitad, se esperaba como nunca el 2-0 que nunca llegaría. Lo que sí llegó, es el tanto de Farré que puso el 1-1 (1-3 global) y cerraba la serie. Nadie caía. Nadie lo entendía. ¿Era un sueño? No, era verdad. Hubo una última esperanza: Aquel penal (que no fue) que Pezzotta cobró (no era lo mismo cobrar este que el del primer tiempo porque el resultado había cambiado). Sin embargo, Pavone se hizo cargo de la definición, y… ¡Vaaaaamos! Se escuchó de los hinchas del visitante ante un Monumental desolado. Sí, Juan Carlos Olave había contenido el tiro del Tanque.
El partido no terminó. A falta de poquitos minutos, comenzaron los incidentes en las tribunas. Los jugadores de River, juntados en el centro del campo de juego, esperaban que todo se calmara para poder irse al vestuario. Obviamente, nada iba a tranquilizarse rápidamente y tuvieron que huir como podían con efectivos policiales cerca de ellos. Por otra parte, Belgrano era locura total. Los cordobeses saben bien que difícilmente en sus años de vida puedan conseguir algo más grande que lo habían conseguido: Mandar al ultra gigante River Plate a la B Nacional.
La masacre deportiva de la institución de Núñez determinó varias cosas: La renuncia de Jota Jota López, que nunca más volverá al club, el odio eterno hacia José María Aguilar (el anterior presidente que tuvo una nefasta gestión y es el principal culpable de esto), y las críticas incontables hacia Daniel Passarella, que no renunció a su cargo y tiene en mente volver rápido a Primera División.
Matías Almeyda, aquel ‘León’ del mediocampo durante los últimos dos años dentro de la cancha, se retiró para convertirse en el nuevo entrenador. Junto al plantel viajó a Mar del Plata para realizar la pretemporada invernal de julio, y hacer el mejor torneo posible para cumplir el objetivo de la temporada 2011/12. Llegaron refuerzos de calidad como Carlos Sánchez y Martín Aguirre, pero todas las miradas se las llevaron las incorporaciones estelares: Fernando Cavenaghi y Alejandro Domínguez. Los dos serán recordados de por vida por su sentimental gesto. Ambos regresaron a River por amor a la camiseta y firmaron contratos irrisorios, económicamente hablando, para lo que fueron sus grandes trayectorias fuera del país. También arribaron el venezolano César González, Agustín Alayes, Nicolás Domingo, quien había finalizado su préstamo en Peñarol de Uruguay, y Andrés Riós, que regresó de Polonia.
Daniel Passarella presenta a Fernando Cavenaghi y al 'Chori' Domínguez.
El debut en la B fue exitoso: 1 a 0 a Chacarita, y después siguieron los triunfos ante Independiente Rivadavia (3-1) y Desamparados de San Juan (3-1). El partido ante el Funebrero fue en el Monumental, pero después se dictaminó la sanción por los líos ante Belgrano. La Justicia le dio cinco fechas de suspensión al estadio, y los dos primeros debían jugarse sin público. Por eso, ante Desamparados no hubo gente en Huracán. Los otros cuatro cotejos como local fueron en cancha de San Lorenzo (2-2 vs. Defensa y Justicia, 2-0 vs. Gimnasia LP, 7-1 vs. Atlanta, y 1-2 vs. Aldosivi). El regreso al Antonio Vespucio Liberti no fue el esperado porque Atlético Tucumán sorprendió y ganó 2 a 0. En ambos goles, Adalberto Román tuvo responsabilidad en lo que fueron sus únicos 45 minutos en la B Nacional tras el choque de ida ante Belgrano. En el entretiempo, Almeyda entendió que debía sacarlo para evitar los insultos de toda la gente. Nunca más volvió a vestir la Banda y probablemente se vaya del club en enero.
Después de eso, llegaron dos victorias más, una derrota, y un empate. En el medio, el debut de la Copa Argentina ante el Defensores de Belgrano del Burrito Ortega. Por suerte, no hubo sorpresas y el 1 a 0 hizo avanzar a River a la siguiente fase. Unos días después, con el 1 a 0 ante Patronato con gol del uruguayo Sánchez, se terminó el año. El Millo está segundo en la tabla con 33 puntos, que es zona de ascenso directo, a tan solo dos del líder Instituto, y aún restan veinte fechas para finalizar el torneo. Se va este nefasto 2011. En el brindis del 1° de enero, el mayor deseo se cae de maduro.
Los catalanes golearon 4 a 0 al Santos y se adjudicaron el Mundial de Clubes. Messi fue figura y convirtió dos tantos. Xavi y Fábregas hicieron los restantes goles. “Aprendimos a jugar al fútbol”, dijo Neymar.
El Barsa goleó al Santos y se quedó con el Mundial de Clubes. (DayLife.com)
Para Rock And Ball
No hay con qué darle. Es evidente. Cuesta creerlo, pero los rivales no saben cómo parar al Barcelona. En Japón se dio una lógica, más allá que era una final: Si el Real Madrid no le pudo ganar en su estadio la semana pasada, ¿iba a poder hacerlo el Santos? La goleada marca claramente que no.
Mucho se había hablado del duelo entre Messi y Neymar. Para muchos, era exagerado comparar al mejor del mundo con un gran jugador brasilero, pero que es mucho más joven y le falta bastante recorrido para llegar a ser como el argentino. Lógicamente, las diferencias se vieron en la cancha, donde la Pulga fue figura y marcó dos goles (el primero y el cuarto) mientras que la joyita del Santos desperdició un mano a mano ante Valdés en las pocas que tuvo en el partido, donde su equipo casi no tuvo la posesión de la pelota.
El Barsa toca y toca. No son solo Messi, Xavi e Iniesta. Son los once los que saben tratar la pelota. Hay una estructura ultra sólida que ya está armada y le facilita las cosas al que entra, como en el caso de Thiago, uno de los nuevos de este ciclo que fue titular y no tuvo problemas para acomodarse.
El equipo del gran Pep Guardiola se quedó otra vez con el título mundial de clubes, como hace dos años lo hizo al ganarle a Estudiantes de La Plata por 2 a 1. Ahora será tiempo de pensar en la Liga, la Copa del Rey y la Champions. Por más que el resto lo intente, por ahora no hay quien le haga frente. La sensación que vendrán más campeonatos está latente.
Boca ganó el Apertura con una solidez que aún lo mantiene invicto. De los diecisiete partidos que disputó, el equipo de Falcioni ganó once y empató el resto. Un repaso de la campaña.
Los jugadores de Boca celebran el título tras el triunfo ante Banfield.
Para Rock And Ball
1° fecha: 0 a 0 vs. Olimpo
Boca debutó en Bahía Blanca ante al Aurinegro. El equipo no jugó bien y el empate ponía en duda a Falcioni…
2° fecha: 4 a 0 vs. Unión
Se llegó a rumorear que si el Xeneize no sacaba un resultado positivo ante el Tatengue, el Emperador podría dejar su cargo. Sin embargo, la goleada hizo alejar todo tipo de fantasmas.
3° fecha: 1 a 0 vs. Newell’s
Cuando parecía que era un empate, sobre el final del encuentro Lucas Viatri hace un pase “riquelmeano”, y asiste a Mouche para el triunfo en Rosario.
4° fecha: 1 a 1 vs. San Lorenzo
En la Bombonera, el encuentro se complicó con el golazo de tiro libre de Gabriel Méndez. Sin embargo, Cvitanich lo igualó y Boca estuvo cerca de ganarlo.
5° fecha: 1 a 0 vs. Independiente
Con tanto del Flaco Schiavi, los de Falcioni se impusieron en Avellaneda. Con esa derrota, en el Rojo renunció el Turco Mohamed.
6° fecha: 1 a 0 vs. San Martín de San Juan
A esa altura del torneo, a Boca no le sobraba mucho pero era efectivo. El gol de Erviti le daba un nuevo triunfo como local.
7° fecha: 2 a 1 vs. Lanús
La visita al Sur era clave pensando en el liderazgo del Apertura. La victoria terminaba siendo clave para posicionarse bien arriba. Viatri y Erviti, los tantos boquenses.
8° fecha: 1 a 0 vs. Estudiantes
Nuevamente en su estadio, el halago ante el Pincha era por la mínima diferencia. Clemente Rodríguez, el autor del único gol.
9° fecha: 0 a 0 vs. Argentinos Juniors
En una cancha difícil, Boca sacaba un punto importante que no alteraba su situación en el campeonato.
10° fecha: 1 a 0 vs. Tigre
Al igual que ante San Martín y Estudiantes, la victoria en la Bombonera era por la mínima diferencia por tercera vez consecutiva. Esta vez Rivero fue quien marcó para obtener los tres puntos.
11° fecha: 0 a 0 vs. Belgrano
Nuevamente en su cancha, Boca recibía a Belgrano, el rival que había mandado al descenso a River. El partido fue luchado y no se sacaron diferencias. La mala: El equipo perdía a Viatri por el resto del campeonato debido a una rotura de ligamentos.
12° fecha: 2 a 0 vs. Colón
Fue la gran noche de Nicolás Blandi. El delantero fue el elegido para reemplazar a Viatri y cumplió anotando dos goles en la noche santafesina. Boca se afirmaba más que nunca.
13° fecha: 3 a 1 vs. Atlético Rafaela
El conjunto de Carlos Trullet era uno de los pocos que le podía hacer frente a los de Falcioni por su cercanía en la tabla de posiciones. Sin embargo, no hubo caso y la victoria se quedó para el local.
14° fecha: 0 a 0 vs. Vélez
El Xeneize debía ir hasta Liniers para enfrentar al siempre difícil equipo de Ricardo Gareca. El empate no vino nada mal y no alteró los planes.
15° fecha: 0 a 0 vs. Racing
Era el último gran obstáculo pensando en el título. En un cotejo polémico y muy luchado, el cero a cero le terminó cayendo mejor a Boca.
16° fecha: 2 a 1 vs. Godoy Cruz
Fue la jornada en la que el equipo se empezó a sentir más campeón que nunca. Los goles de Cvitanich y Schiavi, de penal, le dieron un triunfo vital al Xeneize. Con tan solo sacar un punto ante Banfield, la vuelta sería un hecho.
17° fecha: 3 a 0 vs. Banfield
El clima de fiesta se empezó a vivir desde temprano, y solo era cuestión que llegue la hora del partido. La goleada ante el Taladro terminó de desatar toda la alegría por conseguir un nuevo y merecido campeonato. Cvitanich, en dos ocasiones, y Rivero, los goles del campeón.
En total, Boca ganó 11 partidos, empató 6, y no perdió ninguno. Convirtió 22 goles, y solo le hicieron 4. Si no pierde ante Arsenal y All Boys en las dos jornadas que restan, se proclamará como campeón invicto, algo que no consigue desde el Apertura 98, con Bianchi como entrenador.
Comienza una nueva jornada en la que se puede definir al campeón. Si Boca empata con Banfield o Tigre directamente no gana, el Xeneize se quedará con el torneo. El encuentro del Matador ante San Lorenzo finalmente se jugará el lunes.
Boca recibirá a Banfield teniendo la chance de ser campeón.
Este viernes comienza una nueva jornada. El puntero Instituto visitará a Quilmes el sábado, mismo día que River jugará en la cancha de Huracán de Corrientes ante Boca Unidos.
Boca Unidos usará una camiseta especial en el partido ante River.
Viernes 2 de diciembre
19.10 hs Atlético Tucumán-Chacarita, Árbitro: Flavio Márquez (TV)
Sábado 3 de diciembre
17.00 hs Deportivo Merlo-Atlanta, Árbitro: Diego Ceballos
19.00 hs Rosario Central-Patronato, Árbitro: José Capraro
Mi nombre es Federico Muiños. Tengo 24 años y me recibí como periodista deportivo en la Escuela Superior de Ciencias Deportivas. Actualmente curso la carrera de Locución. Decidí crear este blog para opinar desde mi propio espacio sobre la actualidad del mundo del fútbol. Fui quien creó Pasión Superclásica, medio relacionado a la info de River y Boca, cuyo sitio web es pasionsuperclasica.com.ar. Integré el staff de de La Página Millonaria (riverplate.com). Fui redactor de Clarín Zonales (sección deportiva), PlanetaFutbol.com, el blog MuyFutbol, y editor de Rock And Ball. Fui periodista de los eventos de Gillette de Primera y formé parte del staff de MuyRiver.
Además, conduje a Touch and Gol, programa radial que se emitía por radiogol.com.ar. También a Marca Personal y Pasión Superclásica, en DeporVox Radio. Seguime en Twitter: @federuvi